La selección de Portugal aseguró su pase a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer por 2-1 a Croacia en un encuentro que incluyó momentos turbulentos y un cierre cargado de polémicas. El partido, disputado en el estadio BMO Field de Canadá, se definió con un gol en el tercer minuto de descuento, mientras que un tanto croata fue anulado por una controvertida decisión arbitral.

La apertura del marcador llegó en el segundo tiempo cuando el lateral Ivan Perišić puso en ventaja a Croacia tras controlar un centro desde la banda y definir entre las piernas del arquero Diogo Costa. La reacción portuguesa no tardó y Cristiano Ronaldo igualó de penal a poco más de veinte minutos del complemento, marcando su primer gol en una instancia eliminatoria de un Mundial. La victoria definitiva fue obra de Gonçalo Ramos en tiempo de adición, que sentenció el encuentro ante la desesperación croata.

El partido se caracterizó por incidencias que generaron debate: el penal que permitió la igualdad lusitana fue cuestionado por su leve infracción, mientras que el empate croata en los instantes finales fue anulado por un fuera de juego detectado a través de un sistema de seguimiento del balón y jugadores. Este análisis tecnológico concluyó que la jugada previa había un roce de cabeza que dejó a un jugador en posición adelantada, invalidando el tanto.

Durante los primeros minutos, el juego fue dinámico con chances para ambos equipos. Croacia probó rápidamente con remates lejanos y llegadas por las bandas, mientras que Portugal respondió con intentos desde tiros de esquina y centros que exigieron al arquero croata Dominik Livaković. El choque mantuvo un ritmo intenso hasta el final, con Portugal evidenciando mayor contundencia en los momentos claves.

Con este triunfo, Portugal se enfrentará a España en la próxima ronda, en un duelo esperado que definirá qué selección avanza a los cuartos de final. El encuentro está programado para el próximo lunes a media tarde, horario de Argentina.