Los trabajadores que desempeñan tareas como cajeros en supermercados y comercios verán reflejada en junio una actualización en sus sueldos como parte de un acuerdo paritario vigente en el sector mercantil. Este aumento forma parte del cierre de un plan de recomposición salarial diseñado para contrarrestar el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de los asalariados.

El ajuste contempla tres categorías principales para los cajeros bajo el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75, con sueldos base aproximados que varían según las responsabilidades y horas laborales completas de ocho horas diarias. En detalle, la categoría A alcanzará un ingreso mensual cercano a $1.232.731, mientras que la categoría B llegará a alrededor de $1.238.277 y la categoría C, aproximadamente $1.245.404. Estos montos integran una suma no remunerativa establecida previamente de $120.000 para este tramo, pero no incluyen adicionales por antigüedad, presentismo o horas extras.

Para quienes trabajan media jornada —cuatro horas diarias—, el sueldo se calcula proporcionalmente, situándose en torno a $616.365 para la escala inicial de cajeros. Este ajuste representa un incremento acumulativo del 1,5% con respecto al mes anterior, completando un aumento trimestral del 5%, que incluye un 2% aplicado en abril y otro 1,5% en mayo.

Los aumentos no son exclusivos para los cajeros, sino que abarcan a todo el sector mercantil. Por ejemplo, en la categoría Maestranza, los salarios oscilarán entre $1.216.895 y $1.231.145 según la escala, mientras que el personal Administrativo recibirá entre $1.228.772 y $1.281.833, dependiendo de su nivel.

Esta revisión salarial responde a las negociaciones entre la federación gremial y las cámaras empresariales, buscando mantener la competitividad del sector y preservar el ingreso real de los trabajadores frente a variables macroeconómicas.