Las aficiones influyen positivamente en la salud tanto física como mental, según una investigación que analizó datos de más de 16 países. El estudio, publicado en la revista Nature Medicine, concluyó que las personas mayores de 65 años que mantienen un hobby presentan un mejor estado de salud que quienes no tienen ninguna actividad de ocio.

Esta mejoría se debe a que el hobby contribuye a mantener la mente activa, fortalecer la memoria y mejorar la concentración, mientras reduce el estrés. Al mismo tiempo, promueve un envejecimiento saludable al generar motivación diaria que puede prevenir trastornos emocionales como la depresión. La psicóloga Helena de Carlos destaca que ocupar el tiempo libre es clave para experimenta bienestar emocional, especialmente tras la jubilación, cuando la rutina laboral desaparece y surgen necesidades nuevas de estímulo y compañía.

Los hobbies también pueden facilitar la creación de vínculos sociales, lo que resulta favorecedor para la salud mental y puede incluso alargar la expectativa de vida. Estos intereses pueden ser tanto actividades en solitario como grupales, e incluyen desde deportes, actividades manuales o intelectuales, hasta nuevas áreas de conocimiento.

Para quienes buscan iniciarse en un hobby, nunca es tarde para comenzar, incluso después de los 40 o 50 años. De Carlos recomienda compartir las inquietudes personales con otros para descubrir y probar distintas actividades hasta encontrar la que realmente aporte satisfacción y plenitud. Además, elegir hobbies que combinen ejercicio físico y estimulación mental puede ser una estrategia eficiente para cuidar el bienestar integral sin necesidad de dedicarles demasiado tiempo.

Las claves para mejorar la salud según el estudio incluyen:

  • Realizar actividad física regular.
  • Mejorar la calidad del sueño.
  • Establecer relaciones sociales permanentes.
  • Evitar consumo de alcohol y tabaco.
  • Reducir el sedentarismo.
  • Desarrollar una afición o hobby duradero.

En resumen, adoptar una actividad recreativa o creativa impulsa no solo la salud física sino también el equilibrio emocional, siendo un componente fundamental para una vida más saludable y satisfactoria.