La empresa estatal Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) informó que desde la noche de este jueves se producirán interrupciones en el abastecimiento de agua potable en varios municipios del oeste del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), incluyendo Tres de Febrero, Hurlingham, Morón, Ituzaingó, Merlo y la zona norte de La Matanza. Los cortes podrían extenderse hasta las primeras horas de la tarde del viernes. Además, es posible que el agua presente turbidez, por lo que se recomienda no consumirla y dejar correr el chorro para limpiar las cañerías.
Estas medidas responden a la continuación del Programa de Inspección de Ríos Subterráneos 2026, que implica una serie de operativos nocturnos para revisar el estado estructural de los conductos principales de agua potable. Las inspecciones tendrán lugar en distintos turnos durante junio y julio, y afectarán el funcionamiento de las Estaciones Elevadoras Tres de Febrero y Morón, nodos clave en la distribución del servicio.
Los ríos subterráneos son grandes cañerías, que pueden alcanzar hasta cinco metros de diámetro, construidas entre 1950 y 2000, que transportan el agua potable a 35 metros de profundidad. Según explicaron desde AySA, estos conductos de unos 88 kilómetros forman parte del sistema principal que recibe el agua desde las plantas potabilizadoras. Luego, las estaciones elevadoras impulsan el servicio hacia cañerías de menor tamaño, destinadas a los usuarios finales.
El procedimiento de inspección utiliza vehículos operados de forma remota, conocidos como mini submarinos ROV, que permiten evaluar el estado interior del sistema sin necesidad de interrumpir su funcionamiento total. El trabajo es asistido por buzos especializados que facilitan la inserción de estos equipos y ayudan a supervisar el operativo. A partir de las imágenes y datos recolectados se elaboran diagnósticos para anticipar posibles fallas y asegurar la calidad y continuidad del suministro.
Las inspecciones en los ríos subterráneos buscan evitar problemas mayores en el futuro y preservar la funcionalidad del sistema hidráulico. Debido a la complejidad estructural, para acceder a los conductos los técnicos deben descender alrededor de 11 o 12 pisos hasta llegar al punto de entrada, lo que evidencia el nivel de dificultad y seguridad requerido para esta tarea.
Las autoridades de AySA alertaron a la población sobre los posibles inconvenientes, enfatizando la importancia de estos operativos para mantener el buen estado del servicio y evitar fallas inesperadas. En caso de notar turbiedad en el agua, recomendaron no utilizarla para consumo hasta que el suministro vuelva a la normalidad.