El sistema de estacionamiento medido (SEM) en el centro de la ciudad sufrió una modificación significativa tras la aprobación de una nueva ordenanza que reduce las horas de cobro y elimina el pago los días sábados. Esta iniciativa pretende aliviar la situación del comercio local, que atravesaba dificultades a raíz del actual régimen de estacionamiento, considerado excesivo por varios sectores.

La propuesta, impulsada por el bloque de Fuerza Patria y aprobada con el respaldo de buena parte de la oposición, establece que el SEM funcionará de lunes a viernes únicamente de 10 a 15 horas, un recorte importante respecto al horario vigente que era de 9 a 21, y elimina el cobro los sábados, cuando hasta ahora operaba de 9 a 13. La medida se diseñó para favorecer al comercio de la zona céntrica, permitiendo mayor accesibilidad y movilidad a clientes y vecinos.

Durante el debate, la autora de la iniciativa explicó que la norma responde a pedidos concretos de comerciantes que expresaron preocupación por el impacto negativo del estacionamiento medido sobre sus ventas. Según la concejal, esta reducción busca generar un alivio económico y un gesto del Estado que mejore la actividad comercial local.

La crítica hacia el sistema vigente fue una constante en la sesión. Algunos concejales denunciaron que el SEM se había transformado en un mecanismo recaudatorio más que en una herramienta de ordenamiento del tránsito. También cuestionaron la falta de propuestas creativas y efectivas por parte del Ejecutivo para impulsar y sostener la actividad comercial.

Desde otros espacios opositores, además del apoyo al proyecto aprobado, hubo propuestas más radicales, como la eliminación total del estacionamiento medido. Sin embargo, reconocieron que esta reforma puede representar un avance inicial para beneficiar tanto a los comerciantes como a los ciudadanos que utilizan la zona.

El futuro de la ordenanza no está asegurado. El intendente Arturo Rojas anticipó que evalúa vetar esta reforma, ante lo cual varios concejales manifestaron rechazo, advirtiendo que ya se ha producido un “festival de vetos” en la gestión municipal. La expectativa quedó en manos del análisis del Ejecutivo, que definirá si la medida finalmente entra en vigencia.