El gobierno de Corrientes evalúa la posibilidad de otorgar un tercer y cuarto aumento salarial a los empleados públicos provinciales antes de que concluya el año, siempre que se registre una mejora en los ingresos provenientes de la coparticipación federal. Así lo manifestó el gobernador, quien enfatizó que los ajustes están atados al comportamiento de los recursos nacionales destinados a la provincia.
En lo que va de 2026, la administración provincial ya aplicó dos incrementos a los haberes de activos y pasivos: uno en marzo del seis por ciento y otro en junio del diez por ciento. Estos ajustes buscan mitigar el impacto de la inflación y el aumento en el costo de vida que afecta el poder adquisitivo de los trabajadores estatales.
La oportunidad de nuevos aumentos dependerá, según el gobernador, de una recuperación en la coparticipación federal, cuyos flujos se monitorean diariamente para ajustar la planificación financiera y salarial de la provincia. El mandatario expresó precaución pero mantuvo un optimismo prudente sobre la evolución de la política económica nacional y sus efectos en Corrientes.
En ese marco, la estrategia pasa por equilibrar las expectativas salariales con la realidad económica que atraviesa el país, asegurando que cualquier mejora en los ingresos públicos permita beneficiar de manera real a la población estatal sin comprometer la salud fiscal provincial.