Desde mayo de 2026, el Acuerdo Interino de Comercio (AIC) entre Mercosur y la Unión Europea comenzó a regir, consolidando una de las mayores áreas de libre comercio a nivel mundial. Esta alianza abarca 31 países y representa cerca del 20% del Producto Bruto Interno global, lo que reconfigura el escenario para las exportaciones argentinas, especialmente para las economías regionales agroindustriales.
Argentina alcanzó un récord histórico de exportaciones en 2025 con más de 11 mil millones de dólares provenientes de sus economías regionales, un sector que exhibe una crecimiento sostenido en los últimos años. La Unión Europea se posiciona como un mercado estratégico, absorbiendo el 20,3% de las ventas externas de estos productos y constituyéndose en el segundo destino más relevante para las exportaciones argentinas en general, con una participación cercana al 9,3% del total nacional.
El acuerdo asegura la liberalización del 100% de los bienes industriales y el 82% de los productos agrícolas hacia el mercado europeo. Para aquellos productos agrícolas que no cuentan con liberalización total, se establecen cuotas de acceso específicas, lo que genera nuevas expectativas para la inserción de productos regionales en un mercado de alta demanda. Aunque el Parlamento Europeo solicitó un pronunciamiento judicial sobre la validez de dividir el acuerdo original en dos instrumentos jurídicos, su aplicación práctica es considerada legal y está en efecto.
El análisis del impacto revela que entre 2015 y 2025 las exportaciones de las principales economías regionales crecieron significativamente, superando el 21% en volumen, mientras que los destinos europeos consolidan su peso creciente en este comercio. El sector agroindustrial ve en la Unión Europea no solo una plataforma comercial, sino también un socio estratégico para expandir su oferta y fortalecer el desarrollo regional dentro del país.
Este contexto plantea un escenario favorable para que las economías regionales aprovechen la ampliación del acceso preferencial a un mercado europeo diversificado y de alto poder adquisitivo, con beneficios que podrían potenciar a largo plazo la balanza comercial argentina y brindar mayor dinamismo a sectores productivos tradicionalmente exportadores.