El CeSAC 23, ubicado en Villa Luro, refuerza su campaña de vacunación para combatir el resurgimiento de enfermedades prevenibles en Argentina, que preocupa a las autoridades por la baja cobertura actual. La atención para aplicar las dosis obligatorias del Calendario Nacional se realiza sin turno previo, de lunes a viernes en dos turnos: mañana y tarde.
Los vecinos que acudan al centro de salud deben llevar la libreta de vacunación para actualizar las dosis pendientes. Esta medida forma parte de un esfuerzo por recuperar la inmunidad colectiva, que se ha debilitado tras años de disminución en la tasa de aplicación de vacunas clave.
El retroceso en la cobertura afecta enfermedades como el sarampión, cuyo estatus de país libre de transmisión endémica está en riesgo; la tos convulsa, que ha provocado brotes graves y muertes evitables; y la poliomielitis, con refuerzos caídos a la mitad, lo que deja a niños y niñas expuestos a enfermedades con consecuencias muy graves como la parálisis.
Además, han aumentado los casos de meningitis, varicela y sífilis congénita, patógenos que vuelven a circular tras años de control exitoso. Un factor central en esta situación es la desinformación, impulsada por la circulación de mitos y noticias falsas en redes sociales, que genera desconfianza hacia las vacunas.
También influye el olvido colectivo de los riesgos reales que representan estas enfermedades, pues las generaciones más jóvenes no las han visto en su entorno debido a décadas de campañas vacunales eficientes. Para detener este avance negativo, los especialistas insisten en que se debe alcanzar una cobertura mínima cercana al 95% para cada vacuna obligatoria, algo que actualmente no ocurre.