El sector de combustibles en Argentina sigue mostrando señales de contracción, con un descenso en las ventas totales durante abril que alcanzaron poco más de 1,3 millones de metros cúbicos, lo que representa una baja interanual cercana al 2,3% y un retroceso respecto a marzo del 1,9%. Esta caída confirma una tendencia negativa que se extiende ya por tres meses consecutivos.
Los especialistas atribuyen este comportamiento a las recientes subas tarifarias que elevaron los precios de los combustibles en dólares a niveles superiores a otros países de la región. Este factor limita el poder adquisitivo de los consumidores, reduce la demanda de vehículos particulares y afecta directamente al transporte de carga, uno de los sectores más sensibles a los costos energéticos.
El impacto no fue homogéneo entre los distintos tipos de combustibles. Los productos premium, como la nafta especial y el gasoil Grado 3, registraron incrementos moderados impulsados en parte por promociones y descuentos puntuales. En contraste, las variedades más populares mostraron caídas más profundas: el gasoil Grado 2 retrocedió cerca del 10%, y la nafta súper también disminuyó, aunque en menor medida.
A nivel regional, la provincia de Buenos Aires mantuvo el liderazgo en volumen de ventas con aproximadamente 486.000 metros cúbicos, seguida por Córdoba. En cuanto a las empresas, YPF fue la única petrolera que logró un crecimiento interanual en sus despachos, con una suba del 1,7%. Por su parte, otras grandes operadoras como Axion, Shell, Dapsa y Puma reportaron bajas que oscilaron entre el 3,9% y el 10,6%.
Desde el sector privado advierten que, si las condiciones económicas no mejoran y los incrementos en los precios se mantienen, la reducción en el consumo podría acelerarse. Esta dinámica afecta tanto la movilidad cotidiana de los ciudadanos como la actividad productiva vinculada al transporte de mercancías, generando una menor demanda energética en un contexto económico complicado.