Después de abordar filtraciones persistentes en los techos, el hospital Centenario reabrió la sala F, un sector con 20 camas dedicadas a la internación de pacientes quirúrgicos. Este espacio es esencial para el tratamiento de patologías agudas, la recuperación postoperatoria y la atención en áreas como cirugía general, traumatología, urología y neurocirugía.
El deterioro prolongado causado por años de mantenimiento insuficiente afectó gravemente las cubiertas del edificio, lo que obligó a trasladar temporalmente los servicios a otro sector histórico del hospital, garantizando así la continuidad de la atención.
Para solucionar estos problemas, se impermeabilizaron más de 4.000 metros cuadrados de techo. Además, se reemplazaron cielorrasos dañados y se realizaron labores de pintura, ejecutadas por contratistas locales y financiadas con recursos del Ministerio de Salud. Se realizaron también mejoras en los sanitarios, implementando el suministro de agua caliente para brindar mayor confort y mejores condiciones higiénicas tanto a pacientes como al personal.
La directora del hospital destacó que esta restauración fortalece la infraestructura del nosocomio y mejora la calidad de atención mediante espacios más seguros y funcionales. Además, resaltó el trabajo conjunto entre la cartera sanitaria y las áreas internas del hospital, que permitió mantener las prestaciones médicas durante el traslado temporal y el regreso a la sala reparada.