La concesión para la operación, mantenimiento y modernización de la hidrovía Paraguay-Paraná fue adjudicada a la unión entre la empresa belga Jan de Nul y la argentina Servimagnus, formalizando así uno de los proyectos estratégicos más importantes para la logística exportadora del país. La vía, considerada el principal corredor fluvial para la salida de mercancías argentinas, concentra cerca del 80% de las exportaciones nacionales y conecta aproximadamente 60 terminales portuarias a lo largo de su recorrido.

Este proceso de licitación, gestionado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), se extendió durante más de un año y contó con una amplia instancia de participación y supervisión. Se llevaron a cabo mesas de diálogo que incluyeron a provincias, sectores empresariales, sindicales, académicos y organismos internacionales como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Esta última aportó recomendaciones técnicas para garantizar transparencia y competitividad en la adjudicación.

La concesión abarca tareas de dragado, redragado, señalización y ampliación del sistema de navegación desde la confluencia del río Paraná hasta la zona de aguas profundas del Río de la Plata. La selección de la propuesta Jan de Nul-Servimagnus se fundamentó en criterios técnicos y económicos que se evaluaron exhaustivamente durante la tercera etapa de la Licitación Pública Nacional e Internacional N.º 1/2025.

El proceso no estuvo exento de controversias. La firma DEME, competidora en la licitación, presentó recursos administrativos impugnando los criterios de evaluación técnica y la valoración de antecedentes, pero estos reclamos fueron rechazados tanto por la Agencia Nacional de Puertos como por el Ministerio de Economía. La Procuración del Tesoro de la Nación también respaldó la decisión, señalando que los oferentes aceptaron las condiciones de la licitación al presentar sus propuestas y no correspondía cuestionarlas posteriormente.

La adjudicación implica un paso crucial para la infraestructura logística vinculada al comercio exterior, dado que la hidrovía es un corredor vital para la cadena de exportaciones argentinas, especialmente del sector agroexportador que depende de esta vía para la salida de sus productos. Además, la concesión incluye un compromiso integral para mantener y mejorar la navegabilidad durante la vigencia del contrato, buscando optimizar la competitividad del puerto y favorecer el flujo comercial.

Este acuerdo concluye un proceso licitatorio de alta complejidad técnica y política, tras un año de consultas, audiencias públicas y ajustes en los pliegos que atendieron cientos de preguntas y observaciones de distintos actores involucrados. El rol de la ANPyN fue central para garantizar un procedimiento riguroso y transparente en un corredor estratégico para la economía argentina.