Frente a la proximidad de las elecciones presidenciales, el Gobierno desplegó un plan para proteger la economía de la volatilidad cambiaria y anticipar eventuales tensiones financieras. El ministro de Economía anunciará en los próximos días un programa destinado a cubrir los vencimientos de deuda externa previstos para 2026 y 2027, con un enfoque orientado a reducir riesgos y generar confianza en los mercados.
La estrategia pasa por la acumulación de reservas y la extensión de los plazos de financiamiento externo. En el primer semestre del año, el Banco Central sumó más de 10.000 millones de dólares a sus reservas, logrando adelantar la meta anual acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, refinanció préstamos repo por 6.000 millones de dólares, postergando los vencimientos hasta septiembre de 2028 para evitar presiones en el mercado durante el período electoral.
El presidente y el vocero oficial coincidieron en que el Gobierno se encuentra «hiperblindado» contra ataques especulativos y que la preparación financiera busca disipar la incertidumbre que suele generarse en periodos electorales, cuando el riesgo de cambios en las reglas económicas aumenta la fuga de capitales y la dolarización de carteras. La acumulación de divisas y la refinanciación ayudan a fortalecer la posición externa del país ante escenarios de alta volatilidad.
En declaraciones públicas, se destacó que ya se compraron USD 11.000 millones y que el plan de financiamiento garantizará el respaldo necesario para afrontar las obligaciones de deuda sin comprometer la estabilidad cambiaria. Este esquema prudente busca, además, favorecer la confianza del mercado para sostener la inversión en el segundo semestre del año y durante el cambio de gobierno.