El Gobierno diseñó una hoja de ruta financiera para blindar los pagos de deuda durante el año electoral, poniendo especial énfasis en reducir la dependencia del financiamiento externo y fortalecer el mercado de capitales local. En este contexto, el Banco Central (BCRA) desempeñará un papel clave, comprando una cantidad significativa de dólares para estabilizar el mercado cambiario.
Para 2027, el plan oficial estima la necesidad de conseguir alrededor de 21.100 millones de dólares para el financiamiento, de los cuales más de 9.000 millones deberán ser adquiridos por el BCRA en el mercado. Esta cifra resulta del compromiso del Tesoro de comprar dólares al Banco Central por casi 5.000 millones, junto con los pagos que realiza el BCRA por compromisos previos. La medida apunta a controlar la oferta y demanda de divisas en un escenario electoral que históricamente genera fuerte presión en el mercado cambiario.
El esquema de financiamiento para ese año también incluye aportes de organismos multilaterales y bilaterales por unos 7.900 millones de dólares, emisiones de deuda en el mercado local por 5.000 millones, rollover del sector público que aportará 1.800 millones y privatizaciones que sumarían 1.500 millones.
La estrategia del Gobierno contempla, además, que el Tesoro reduzca su compra de dólares al Banco Central en 2027 en comparación con 2026, pasando de 6.700 a 4.900 millones de dólares para moderar la presión sobre la autoridad monetaria durante el proceso electoral.
Expertos advierten que, aunque el programa de financiamiento es manejable en términos generales, la fuerte demanda de divisas podría generar tensiones difíciles de controlar sin un adecuado manejo de la oferta. El balance entre ingresos y egresos de dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) será un aspecto fundamental para evitar desequilibrios. En años electorales previos, la demanda por dolarización de carteras llegó a representar hasta un 50% del M2 privado, un antecedente importante para el seguimiento de la dinámica cambiaria.
Por otro lado, las recientes medidas del BCRA, como las operaciones de mercado abierto (repos), y las decisiones del Tesoro, aportan certidumbre a los inversores, aunque se mantiene abierta la posibilidad de recurrir a fuentes contingentes si las condiciones de mercado así lo requieren. La alternativa de emitir deuda en mercados internacionales no está contemplada en el escenario base para 2026 y 2027, pero sigue disponible bajo determinadas circunstancias que reduzcan el riesgo país.