El primer trimestre de 2026 confirmó una tendencia negativa para los salarios del sector privado registrado en Misiones. El salario promedio registró en marzo una caída real interanual del 2,2%, sumando además una contracción mensual desestacionalizada del 1,8%. Esta baja no responde a un hecho aislado, sino a un proceso que se viene profundizando desde octubre del año anterior.
Tras un rebote significativo durante los primeros meses de 2025, cuando los salarios crecieron más del 20% en términos reales respecto a 2024, la mejora se fue disipando paulatinamente. Desde octubre de 2025, los despuntes positivos desaparecieron para dar paso a caídas continuas mes a mes. En el período entre octubre de 2025 y marzo de 2026, los salarios cayeron interanualmente 1,0% en enero, 2,3% en febrero y 2,2% en marzo, evidenciando un deterioro progresivo.
El análisis mensual desestacionalizado aporta otra perspectiva preocupante. Aunque entre enero y junio de 2025 hubo crecimiento salarial con excepción de marzo, a partir de julio de ese año la tendencia se invirtió y desde entonces no se observó recuperación, con caídas consecutivas hasta marzo de 2026. Este fenómeno resultó en que el salario promedio en marzo de 2026 alcanzara el nivel real más bajo desde junio de 2024, ubicándose prácticamente al mismo nivel ajustado por inflación. En cifras concretas, el salario promedio misionero fue de $1.409.410 en marzo de 2026, apenas inferior a los $1.410.226 de junio de 2024, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo equivalente a casi 21 meses.
En términos trimestrales, el primer trimestre de 2026 registró una caída del 1,8% en el poder de compra del salario respecto al primer trimestre de 2025 y una reducción del 1,2% en comparación con el mismo período de 2023. Esta dinámica refleja un escenario general de estancamiento y retroceso salarial, con variaciones según el sector económico.
Al desagregar por sectores, se observa heterogeneidad en los niveles salariales. En marzo de 2026, seis sectores superaron el promedio salarial provincial, mientras que siete quedaron por debajo. Entre los que mejor pagan destaca Electricidad, Gas y Agua, con un salario promedio de $3.091.891, que supera en un 119% el promedio provincial, aunque representa solo el 2% del empleo privado formal en la provincia. En segundo lugar se posiciona Intermediación Financiera, con un promedio de $2.805.025, un 99% por encima del promedio general pero con una baja participación en el empleo formal.