El Ministerio de Salud implementa un cambio en el tratamiento de la diabetes dentro del Sistema Único de Salud (SUS), al reemplazar progresivamente la insulina NPH por insulina glargina. Este ajuste está dirigido especialmente a niños y adolescentes entre 2 y 18 años con diabetes tipo 1, así como a personas de 70 años o más con diagnóstico de diabetes tipo 1 o tipo 2.
Este cambio terapéutico busca optimizar el manejo de la enfermedad, ya que la insulina glargina ofrece una acción prolongada que, en la mayoría de los casos, permite reducir la frecuencia de las inyecciones a una sola dosis diaria, frente a los tratamientos convencionales que pueden requerir hasta tres aplicaciones diarias. Además, su uso contribuye a un control más estable de los niveles de glucosa en sangre y minimiza el riesgo de episodios de hipoglucemia.
Desde el inicio de esta estrategia, el Ministerio de Salud distribuyó más de 254 mil cartuchos de insulina glargina en 16 estados, junto con más de 52 mil plumas reutilizables para su administración. Se prevé que todas las unidades de salud de la Federación cuenten con el medicamento antes de que finalice julio. La entrega del medicamento se realiza tras una evaluación clínica realizada por un equipo multidisciplinario que determina la idoneidad del cambio en cada paciente.
Para acceder a la insulina glargina, los usuarios deben presentar una receta médica válida en la Unidad Básica de Salud (UBS) más cercana. En caso de pacientes menores de edad, padres, tutores o cuidadores pueden gestionar la sustitución. Junto con el medicamento, se suministra una pluma reutilizable con una duración aproximada de tres años y las agujas necesarias para su correcta aplicación.
Esta iniciativa busca no solo mejorar la eficacia del tratamiento, sino también elevar la calidad de vida y la seguridad de quienes viven con diabetes bajo el cuidado del SUS, garantizando un acceso más moderno y eficiente a un insumo fundamental.