El Fondo Monetario Internacional (FMI) expresó preocupación por el método vigente para medir la inflación en Argentina, señalando que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no refleja adecuadamente los cambios recientes en los hábitos de consumo de los hogares. Esta situación compromete la fiabilidad de las estadísticas inflacionarias que utiliza el país.

En un informe técnico, el FMI solicitó al Gobierno argentino implementar una nueva ley que modernice el sistema estadístico nacional, incluyendo una actualización integral de la canasta de bienes y servicios que compone el IPC. El organismo advirtió que la demora en esta reforma representa un obstáculo importante para disponer de datos precisos y confiables.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) había planificado ya una revisión del IPC, pero la iniciativa se atrasó a raíz de cambios en la dirección del organismo. Esta postergación, junto con deficiencias detectadas en las cuentas nacionales y en los datos económicos del sector externo, dificulta la elaboración de estadísticas que cumplan con los estándares internacionales.

Además de la demanda de actualizar el indicador de inflación, el FMI recomendó flexibilizar las restricciones cambiarias existentes para estimular la inversión privada. También instó a avanzar con reformas tributarias y previsionales que contribuyan a crear un marco normativo más previsible y transparente. Según el FMI, estas transformaciones son indispensables para lograr la reducción sostenida de la inflación y favorecer el crecimiento económico.

Como parte de su propuesta, el Fondo se ofreció a brindar asistencia técnica para corregir las deficiencias estructurales del sistema estadístico argentino, buscando elevar la calidad y credibilidad de las estadísticas públicas. Este punto es clave para recuperar la confianza de los mercados y de la sociedad en general.

En definitiva, el FMI subrayó que para consolidar una economía estable y con perspectivas de desarrollo, Argentina debe modernizar su medición de precios y avanzar en reformas estructurales que promuevan la transparencia y la estabilidad macroeconómica.