La inflación de mayo no logra desacelerarse por completo y se mantiene por encima del 2%, impulsada principalmente por el aumento significativo en el precio de los alimentos durante la última semana. Aunque abril mostró una baja en el ritmo inflacionario, esta se debió casi en exclusiva a la estabilidad en el precio de la carne, que ahora vuelve a aumentar y concentra gran parte del repunte reciente.
El consumo enfrenta una fuerte presión inflacionaria no solo por los productos alimenticios. El sector transporte sufrió una marcada suba en mayo, reflejada en un alza del 11,6%, y otras áreas reguladas como prepagas y telefonía también experimentan incrementos que se suman al panorama general. Estos aumentos impactan en la estructura de costos y contribuyen a sostener la llamada "inercia" inflacionaria del mes.
El informe de la consultora LCG y los datos de CP-Consultores puntualizan que la variación de precios en abril concentró la mayoría de sus incrementos entre el 2% y 4%, porcentaje mucho más alto que en el mismo período del año anterior. Además, un porcentaje significativo de los productos superó aumentos del 4%. Esta fuerte dinámica dificulta una caída pronunciada de la inflación en mayo.
Por otro lado, el Relevamiento de Expectativa de Mercado del Banco Central señala que el índice de precios al consumidor recién podría caer por debajo del 2% hacia mediados de año, en agosto. Los expertos atribuyen esta persistencia inflacionaria al shock internacional por el alza de los precios del petróleo, que genera presiones sobre los combustibles, y a la limitada capacidad fiscal del gobierno para amortiguar estos efectos, en especial en los precios regulados.
En este contexto, YPF actúa absorbiendo parte del aumento en el precio de la nafta, pero esta medida no alcanza para evitar que los aumentos se trasladen a sectores como transporte público y tarifas que ajustan sus valores, generando una segunda ronda inflacionaria.
Las proyecciones para mayo reflejan que los alimentos, especialmente los productos estacionales como verduras, continuarán presionando al alza con incrementos anticipados que podrían superar el promedio mensual. De esta forma, el índice de precios minorista podría cerrar el mes con un aumento cercano al 2,4% según algunas consultoras, evidenciando la dificultad para romper la tendencia inflacionaria mientras persistan las condiciones internas y externas que impulsan los costos.