El balance comercial alcanzó en mayo un superávit histórico de 3.504 millones de dólares, consolidando treinta meses consecutivos en números positivos, según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Este resultado representa un aumento notable respecto al mismo periodo del año anterior, cuando el superávit fue mucho menor.
Las exportaciones alcanzaron un máximo histórico, con un monto total superior a los 9.500 millones de dólares, lo que implica un crecimiento interanual de más del 30%. El incremento se explicó por un alza simultánea en las cantidades vendidas y en los precios internacionales de los productos exportados. Según el INDEC, esta mejora estuvo acompañada por una suba del índice de términos del intercambio, que reflejó un aumento más marcado en los precios de las exportaciones frente a las importaciones.
En contraste, las importaciones disminuyeron, totalizando poco más de 6.000 millones de dólares en mayo, una caída que responde principalmente a una menor compra de bienes de capital y vehículos, incluso cuando los precios de los productos importados registraron un aumento.
Desde el Ministerio de Economía precisaron que todos los grandes sectores exportadores tuvieron un crecimiento significativo interanual. Entre ellos, destacan las exportaciones de combustibles y energía, que crecieron más de un 160%, alcanzando un máximo histórico; además, las manufacturas de origen industrial lograron su segundo mejor resultado para un mes de mayo. Los productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario también mostraron incrementos considerablemente positivos.
En el acumulado del año hasta mayo, las exportaciones alcanzaron los 40.359 millones de dólares, mostrando un crecimiento del 24,3% con respecto al mismo período del año anterior, mientras que el superávit comercial sumó casi 11.800 millones de dólares.
Un dato relevante fue el balance en el sector energético, que reportó el mayor superávit de toda la serie histórica, con un saldo positivo de 1.543 millones de dólares. Esta cifra se explica por un fuerte aumento en las exportaciones de energía junto con una reducción significativa en las importaciones del mismo sector.
Analistas del CEPEC interpretan estos resultados como un respaldo fuerte a la estrategia oficial orientada a generar superávit externo y acumular reservas genuinas. Sin embargo, también señalan que la caída en las importaciones puede ser indicativa de una menor demanda interna, situación que podría afectar la actividad económica en ciertos sectores relacionados con la producción y el consumo.