La actividad minera en el país mostró un crecimiento significativo durante mayo, con un aumento interanual que superó el 9%, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Este avance se sustentó principalmente en la extracción de hidrocarburos no convencionales y en la expansión del complejo del litio, que continúan siendo pilares fundamentales para la industria minera.
El petróleo crudo registró un crecimiento destacado, especialmente gracias al rendimiento de Vaca Muerta y otros yacimientos no convencionales. Mientras la producción convencional retrocedió, la extracción no convencional creció por encima del 30%, representando la mayoría del volumen total producido. De manera paralela, el gas natural mostró una tendencia similar: aumento en el no convencional y caída en el convencional, con un incremento también en la producción de arenas de fractura, insumo clave para el fracking.
El litio reafirmó su protagonismo en la industria minera nacional, con un crecimiento superior al 45% en la producción de carbonato de litio. Esta expansión está impulsada por los proyectos localizados principalmente en el norte del país y refleja la importancia creciente de este mineral para el mercado internacional.
Entre otros minerales, la extracción de sal presentó el mayor crecimiento porcentual, con un aumento interanual que superó el 120%, consolidándose como el rubro más dinámico dentro del sector durante los primeros meses del año. En contraste, la minería metalífera exhibió un crecimiento más moderado, con leves avances en la producción de plata y oro, y aumentando también en otros metales como hierro, cobre y plomo, aunque con menor impacto en el índice general.
No todos los segmentos acompañaron la tendencia positiva: los servicios de apoyo para la extracción de petróleo y gas experimentaron una caída relevante, lo que marcó uno de los retrocesos más importantes dentro del sector minero.