La provincia de Buenos Aires lanzó un nuevo régimen para controlar y cobrar el uso del agua y el tratamiento de efluentes en barrios privados que no cuenten con los permisos exigidos por la normativa vigente. La Autoridad del Agua (ADA) estableció fórmulas específicas para determinar el consumo y vertido de aguas en countries, barrios cerrados u otros emprendimientos urbanísticos sin habilitación.

Esta medida responde a la necesidad de fiscalizar un sector que ha crecido notablemente y que en muchos casos administra de forma privada servicios vinculados a abastecimiento y tratamiento de agua. La resolución toma como base la Ley Provincial N° 12.257, que regula el uso y aprovechamiento del recurso hídrico, y la actualización del régimen de cánones introducida por un decreto que modifica la forma de calcular los montos a abonar, según variables como la disponibilidad del agua y el tamaño de los establecimientos.

Para aquellos casos donde no exista información declarada, la ADA aplicará parámetros asociados a la demanda hídrica prevista en la planificación urbana. Estos incluyen la superficie de las unidades funcionales, metros cuadrados construidos, espacios verdes, piscinas y otros indicadores específicos del desarrollo. Para obtener estos datos, la autoridad usará imágenes satelitales que permitan estimar de manera indirecta y periódica los consumos y vertidos.

El nuevo régimen apunta a reforzar el control sobre el terreno urbanizado y garantizar el cobro del Canon por Uso del Agua y la Tasa de Inspección de Funcionamiento y Control de Calidad de Efluentes (TIFyCCE) en emprendimientos que hasta ahora operaban al margen de la regulación. Así, se busca asegurar la gestión responsable del recurso hídrico y el adecuado manejo de los efluentes generados por estas propiedades.