Una vez más, Olavarría llevó adelante una campaña destinada a recolectar residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), esta vez en el Centro de Exposiciones Municipal. La actividad se desarrolló durante la mañana sin interrupciones pese a la lluvia y reunió a vecinos e instituciones locales para entregar sus dispositivos en desuso.
El operativo, que contó con la coordinación conjunta del municipio, el área de ambiente, el CIT y varias escuelas técnicas, incluyó no solo la recepción de materiales sino también su clasificación por parte de estudiantes que trabajaron distribuidos en diferentes postas según el tipo de residuo.
Entre los elementos recibidos se incluyeron televisores, pequeños electrodomésticos, celulares, tablets, teclados, así como monitores y CPUs, estos últimos en menor cantidad. Los alumnos, organizados en grupos asignados a cada categoría, realizaron un diagnóstico inicial sin reparar ningún dispositivo durante la jornada. Aquellos aparatos con potencial de reparación se separaron para un posible reacondicionamiento futuro, mientras que el resto se destinó para ser trasladado a un centro penitenciario.
Esta iniciativa representa la segunda campaña del año con enfoque ambiental y educativo, favoreciendo la incorporación de jóvenes en la gestión de residuos electrónicos y promoviendo la correcta disposición de dispositivos para evitar contaminación. Además, busca fortalecer el vínculo entre el municipio, las escuelas técnicas y la comunidad para fomentar prácticas sustentables.