El peso argentino se perfila como una de las monedas más sólidas de la región, según el viceministro de Economía, José Luis Daza. Este fortalecimiento estaría impulsado por una nueva matriz exportadora y un flujo récord de inversiones en sectores clave como la minería, la energía y el agro.

Daza aclaró que el dólar en Argentina no está “planchado”, sino que el Banco Central ha superado sus expectativas en la compra de divisas, en línea con las metas fijadas por el Fondo Monetario Internacional. Además, destacó que el país atraviesa una apertura económica que elimina restricciones que antes limitaban el ingreso de capitales.

La expectativa es que la inversión extranjera genere un flujo sostenido de dólares, que contribuirá al crecimiento económico. Se prevé un superávit significativo en exportaciones mineras y energéticas, con un horizonte que diversifica la entrada de divisas y reduce la histórica dependencia del sector agropecuario.

Según el viceministro, el tipo de cambio en Argentina ya se encuentra estabilizado y funciona en un régimen de flotación normalizado similar al de otros países regionales. Aunque no se puede anticipar con exactitud la evolución del dólar, se confía en que la moneda local se fortalecerá gracias a estos procesos estructurales.

El proceso de transformación económica que atraviesa Argentina incluye la consolidación de una nueva matriz exportadora y la apertura comercial, factores clave para atraer inversiones y validar un crecimiento sostenido a mediano plazo.