Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, Entre Ríos mostró una leve recuperación en la cantidad de empresas empleadoras, que crecieron alrededor del 1,1%. Sin embargo, esta mejoría no se reflejó en el empleo formal, que continuó con su tendencia negativa, tras perderse puestos de trabajo registrados en febrero, eliminando los pocos creados en enero.

El informe de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo revela que, aunque el número de empresas aumentó, los empleos totales en el sector privado formal no experimentaron cambios significativos respecto al mes anterior a nivel nacional. De hecho, la estabilización cortó una racha de ocho meses consecutivos de caídas, pero la comparación con noviembre de 2023 —antes del cambio de gobierno— sigue mostrando una caída acumulada del empleo formal del sector privado de alrededor del 3,2%, equivalente a la pérdida de más de doscientos mil empleos.

Por actividad económica, seis sectores presentaron aumentos en el empleo registrado durante febrero de 2026. Entre ellos destacan otros servicios no clasificados previamente, los servicios inmobiliarios, pesqueros, minería, agropecuarios y el sector de hoteles y restaurantes. En cambio, la industria manufacturera e intermediación financiera mostraron las mayores bajas.

El análisis interanual frente a febrero de 2025 confirma una pérdida de empleos en el sector privado formal cercana al 1,6%, lo que representa la destrucción de más de cien mil puestos. A nivel sectorial, doce ramas productivas reflejan caídas, mientras que solamente dos muestran aumentos interanuales. Las caídas más severas afectan a la construcción, la minería y la industria manufacturera, con descensos que superan el 6% en algunos casos.

En cuanto a las jurisdicciones subnacionales, la mayoría mantuvo resultados negativos en el empleo formal, tendencia común en varias provincias, incluyendo Entre Ríos, lo que suma presión sobre el mercado laboral local.

Además, el gobierno nacional informó que más de un centenar de empresas presentaron proyectos para incorporarse al Régimen de Incentivos para la Normalización Industrial (RINI), una iniciativa destinada a fomentar la reactivación productiva y promover la formalidad en el empleo.