La última medición sobre el panorama electoral muestra que, a pesar de mantener una base fiel, el presidente Javier Milei enfrenta un nivel de rechazo mayor al de su potencial de crecimiento. Más del 57% de los consultados aseguró que no lo votaría en una nueva elección, un dato que alerta sobre los límites para ampliar su apoyo.

El estudio, realizado entre fines de abril y principios de mayo de 2026, advierte que Milei cuenta con un 31% de voto seguro o probable, pero su rechazo alcanza un 57,2%, marcando una tensión central en su figura política: un núcleo estable, pero con dificultades para superar ese tope. De hecho, el 79,5% de quienes lo apoyaron en la elección de 2023 confirmaron que lo votarían nuevamente, lo que ratifica la fidelidad de su electorado original.

Los sectores con mayor desgaste político son las mujeres, con un rechazo que supera el 58%, y el segmento de 31 a 45 años, donde más de un 63% manifestó no elegirlo. Este grupo está atravesado por factores económicos delicados como el empleo, el ingreso y las responsabilidades familiares, que influyen en la percepción negativa hacia el mandatario.

El escenario político actual refleja la consolidación de una polarización marcada, en la que Milei se mantiene fuerte en su base pero con un techo claro difícil de superar. El desafío para el oficialismo no es sostener el apoyo duro, sino llegar a sectores medios urbanos que suelen definir los resultados electorales y que ahora expresan gran distancia con su oferta política.

La encuesta, con un margen de error de poco más de dos puntos y un nivel de confianza del 95%, confirma que la imagen presidencial está en el centro del debate político contemporáneo, donde conviven la lealtad de un segmento con un rechazo estructural que condiciona su crecimiento a corto plazo.