Durante los últimos 28 meses, la cantidad de empleadores registrados en Argentina disminuyó significativamente, al pasar de más de 512 mil a menos de 486 mil empresas activas, lo que representa una baja de más de 26 mil firmas. Esta contracción tuvo un impacto directo sobre el empleo formal, donde se perdieron cerca de 340 mil puestos de trabajo.

El sector comercial fue el más perjudicado en términos absolutos, registrando la pérdida de casi 7 mil empleadores, seguido por transporte y almacenamiento, que también sufrió una caída cercana a las 6.500 empresas. Otros sectores con importantes retrocesos en la cantidad de empleadores fueron servicios inmobiliarios, industria manufacturera, servicios profesionales, científicos y técnicos, y actividades agropecuarias.

La reducción del número de empleadores explica en parte el descenso del empleo formal, que cayó un 3,45%, con más de 9,5 millones de trabajadores registrados frente a casi 9,9 millones en períodos anteriores. Las caídas más fuertes en empleo se concentraron en construcción, con una disminución de más de 81 mil puestos, y la industria manufacturera, que eliminó cerca de 80 mil empleos.

Además del sector privado, sectores como la administración pública y la logística también experimentaron pérdidas significativas en su plantilla de trabajadores. La administración pública redujo más de 67 mil empleos y transporte y almacenamiento perdió más de 64 mil puestos.

En términos relativos, la construcción fue la actividad más afectada, con un retroceso del 17% en su planta de trabajadores formales, seguida por la industria manufacturera con una caída cercana al 7% y el comercio que también mostró una reducción notable en empleadores y puestos de trabajo.

Este escenario revela un achicamiento generalizado de la estructura productiva en múltiples sectores estratégicos, reflejando no solo la pérdida de empresas sino una disminución considerable del empleo formal en el país.