El impacto de los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio deja un saldo trágico de al menos 2.595 fallecidos y más de 12.000 heridos, según informó la presidenta interina Delcy Rodríguez. Dos potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos con menos de un minuto de diferencia, devastaron principalmente el estado de La Guaira, con daños considerables en viviendas y estructuras.

Las réplicas posteriores, alrededor de veinte, complicaron aún más las labores de emergencia. La cifra oficial de desaparecidos no se ha difundido, pero la Organización de Naciones Unidas estima que hay más de 50.000 personas no localizadas, una cifra cercana a la de un portal especializado en registro de desaparecidos, que señala un total de 54.518 personas desaparecidas, de las cuales 16.114 ya fueron encontradas.

En respuesta a la crisis, el gobierno venezolano ha solicitado ayuda internacional y recibido apoyo de múltiples países. Delcy Rodríguez manifestó que 72 líderes mundiales contactaron a Venezuela para ofrecer asistencia, principalmente con el envío de equipos de rescate. Estados Unidos, China, Brasil, México y Reino Unido son algunos de los países que colaboraron enviando personal especializado, suministros médicos y alimentos.

La Guaira, ubicado cerca de Caracas, ha sido el epicentro del desastre. El fuerte movimiento telúrico causó la destrucción de numerosas edificaciones, dejando a miles de familias afectadas. Las tareas de búsqueda, rescate y atención a los damnificados continúan con urgencia en la zona.