Un avance importante en la investigación por el homicidio de Emmanuel Uriel Aguilera se produjo con la detención de un tercer sospechoso, sobre quien la Fiscalía imputó su participación directa en el ataque armado ocurrido a principios de marzo en Cipolletti. La Justicia aceptó la acusación y dispuso cuatro meses de prisión preventiva para este nuevo acusado.

La audiencia para determinar el grado de implicación del detenido se realizó en el Foro Penal local y giró en torno al hecho ocurrido durante la madrugada en una calle cercana a Serafín González y Perón. Según la Fiscalía, el sospechoso formaba parte de un grupo de cuatro personas —una menor de edad al momento de los hechos— que planificaron un ataque contra un hombre con quien tenían conflictos previos. En la emboscada, que incluyó al menos quince disparos, las balas alcanzaron a Aguilera, quien falleció por una hemorragia aguda causada por uno de los proyectiles.

La hipótesis fiscal sostiene que los presuntos autores se reunieron en la casa del imputado para informarse sobre la localización de su objetivo. Luego, coordinaron el traslado en una camioneta que operaba como transporte similar a Uber y llegaron a la zona donde se creía que estaba la víctima. Esperaron cerca de una vivienda y, al identificar el lugar, dos integrantes del grupo, armados ilegalmente, dispararon sin distinción desde el vehículo.

Además de imputarsele el delito de homicidio agravado por la participación premeditada y uso de arma de fuego, la Fiscalía lo señala como coautor en concurso con portación de arma de guerra. Tras el ataque, los cuatro sospechosos huyeron en la camioneta e incluso habrían amenazado al conductor para que no detuviera la marcha.

El pedido de prisión preventiva se fundamentó en riesgos concretos de fuga y en la posibilidad de obstrucción a la investigación. Testigos expresaron temor ante la posible liberación de los acusados, dado que los relacionan con el uso de armas de fuego en la zona. Este contexto de intimidación reforzó la decisión del tribunal para mantener detenido al nuevo imputado mientras avanza el proceso.