Irán tomará medidas inmediatas para reabrir el estrecho de Ormuz, un paso fundamental para el comercio mundial de petróleo y gas, una vez que se firme un acuerdo provisional con Estados Unidos que pone fin al conflicto entre ambos países. Este pacto permitirá además que Teherán venda su petróleo sin restricciones, lo que representa una concesión clave para la economía iraní y el mercado energético global.

El acuerdo será formalmente firmado en Suiza y prevé que Estados Unidos aporte fondos para la reconstrucción de Irán, tras años de enfrentamientos y sanciones. Paralelamente, Washington se comprometerá a levantar todas las sanciones impuestas, tanto las estadounidenses como las de Naciones Unidas, en caso de que se alcance un acuerdo final que garantice la no proliferación nuclear iraní.

Este nuevo pacto supera en varios aspectos el histórico acuerdo nuclear de 2015, del cual Estados Unidos se retiró unilateralmente durante la gestión anterior, calificándolo como el «peor acuerdo de la historia». En contraste, el texto actual ofrece a Irán beneficios inmediatos, como la flexibilización en la venta de petróleo, a cambio del compromiso de detener las hostilidades, aunque mantendrá un proceso de negociaciones para definir los términos definitivos de control nuclear.

Un punto delicado del acuerdo es la exigencia de cesar combates en la región del sur del Líbano, donde Israel y el grupo Hezbolá, aliado de Irán, mantienen un conflicto latente. Mientras Irán pide la retirada de Israel, el texto no menciona explícitamente que esta deba ocurrir, lo que podría generar tensiones adicionales entre las partes involucradas.

Las negociaciones finales avanzarán en un plazo de 60 días, en el que ambos países deberán consensuar una solución duradera, especialmente sobre el control del programa nuclear iraní. Sin embargo, el acuerdo actual se enfoca en eliminar la crisis en curso, restablecer la estabilidad en la región y garantizar el flujo energético.

Además del levantamiento de sanciones y la liberación de activos congelados, el compromiso incluye un paquete económico destinado a la reconstrucción de Irán, una medida que refleja la intención de ambos gobiernos de iniciar una nueva etapa tras años de antagonismo.

Las filtraciones del acuerdo coinciden con los reportes difundidos por medios regionales y fuentes anónimas cercanas a las negociaciones, indicando que la mayoría de los puntos esenciales del memorando han sido acordados y sólo resta detallar la fase definitiva del proceso diplomático.