La activista y referente de derechos humanos Taty Almeida falleció a los 95 años en el Hospital Italiano, donde permanecía internada. Su cuerpo es velado en la sede del sindicato telefónico Foetra en Buenos Aires, en un homenaje organizado por Madres de Plaza de Mayo “Línea Fundadora”.

El velatorio, confirmado por su hija Fabiana Almeida, se llevó a cabo en Hipólito Yrigoyen 3171, con visitas abiertas durante todo el día y la mañana siguiente. La convocatoria busca rendir tributo a una mujer que dedicó gran parte de su vida a la búsqueda de justicia para las víctimas de la última dictadura cívico-militar.

Taty Almeida comenzó su activismo después de la desaparición de su hijo Alejandro Martín Almeida en 1975, víctima de la organización parapolicial conocida como La Triple A. Su compromiso la llevó a convertirse en una de las figuras más relevantes dentro de Madres de Plaza de Mayo, particularmente en la Línea Fundadora, agrupación que lideró en los años posteriores a la ruptura interna en el movimiento.

La labor de Almeida trascendió lo político y se centró en mantener viva la memoria de los desaparecidos con la consigna que la definió: “La única lucha que se pierde es la que se abandona”. Sus relatos y testimonios movilizaron conciencia y fortalecieron el reclamo colectivo de verdad y justicia.

Desde sus redes sociales, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se despidió de Almeida, destacando su lucha incansable y la dignidad con que honró la vida. Ambas compartieron una relación cercana basada en la militancia por los derechos humanos y el apoyo mutuo durante el gobierno kirchnerista.

A lo largo de los años, Almeida y Fernández de Kirchner mantuvieron múltiples encuentros oficiales, incluyendo reuniones en el Senado, donde la activista resaltó la fortaleza de la ex mandataria, actualmente bajo prisión domiciliaria, en su compromiso político y social.