La Unión Europea decidió prorrogar hasta marzo de 2028 la protección temporal otorgada a los refugiados que huyen del conflicto en Ucrania, un mecanismo que actualmente ampara a más de 4,4 millones de personas. Este estatus les permite residir legalmente, trabajar y recibir ayuda social en países como Alemania, Polonia y la República Checa.

No obstante, el bloque comunitario impuso una restricción importante: los hombres en edad militar que presenten su primera solicitud de refugio no podrán acogerse a este estatuto. Esta medida, que ha generado debate, fue justificada por el comisario europeo para Asuntos Migratorios, Magnus Brunner, quien aseguró que responde a una petición expresa de las autoridades ucranianas y no constituye discriminación.

En paralelo a esta decisión, Ucrania y Rusia confirmaron un intercambio de prisioneros de guerra que involucró a 320 soldados, todos ellos en cautiverio desde 2022. Según el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, los militares liberados participaron en combates en distintas regiones del país al inicio de la invasión a gran escala iniciada en febrero de 2022. De acuerdo con Kiev, más de 15.000 civiles ucranianos permanecen detenidos en territorio ruso, mientras que alrededor de 7.000 soldados están en cautiverio.

En otro frente, la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014, enfrenta un bloqueo energético impuesto por las fuerzas ucranianas que atacan la infraestructura de suministro. Las autoridades locales rusas declararon la región en estado de emergencia debido a una crisis crítica en el abastecimiento de combustible y electricidad. Esta situación obligó a suspender la venta de combustible a particulares y a cancelar campamentos de verano previstos para esta temporada.