Una nueva réplica sísmica cerca del centro de Caracas alarmó a la población en las primeras horas del lunes, cinco días después del terremoto que causó cientos de víctimas y miles de heridos en Venezuela. El temblor tuvo una magnitud cercana a 5 y ocurrió apenas minutos después de las 7 de la mañana, sin reportarse daños graves por esta sacudida.
Las autoridades recordaron que estos movimientos son comunes tras un sismo de gran intensidad y recomendaron a los residentes evitar acercarse a estructuras dañadas ante el riesgo de nuevos derrumbes. Mientras, la capital sigue enfrentando la incertidumbre de adaptarse a la inestabilidad sísmica constante que persiste desde la catástrofe inicial.
Hasta el momento, el saldo provisional del terremoto registra alrededor de 1.450 fallecidos y más de 3.150 heridos, con cifras que podrían aumentar conforme continúen las tareas de rescate. Los equipos de emergencia mantienen una intensa búsqueda de sobrevivientes en edificios colapsados y zonas afectadas, conscientes de que las horas posteriores a un desastre son vitales para salvar vidas.
En paralelo, el gobierno venezolano despliega asistencia sanitaria, realiza relevamientos de daños y coordina labores humanitarias. En este marco, el canciller argentino Pablo Quirno informó que el desastre dejó un saldo de seis argentinos muertos y siete desaparecidos. La misión consular enviada por Argentina trabaja en la identificación y localización de sus ciudadanos, además del acompañamiento a familiares y pacientes heridos.
La comitiva diplomática también mantiene contacto con grupos asistidos, como adultos mayores atendidos por Cáritas Venezuela, y planea visitas a argentinos detenidos en el país. Esta atención específica busca mitigar el impacto de la tragedia en la comunidad extranjera mientras los movimientos sísmicos continúan afectando la vida cotidiana en Caracas.