El exgobernador Alberto Rodríguez Saá ofreció un diagnóstico crítico sobre el presente político argentino y la situación interna del peronismo, destacando el desgaste del liderazgo y la desconexión con la sociedad. En una entrevista, aseguró que el hartazgo popular es evidente y que, ante las opciones conocidas, él mismo no votaría a ningún candidato actual.

Rodríguez Saá apuntó contra el Partido Justicialista nacional, al señalar que su último congreso pasó desapercibido, algo impensado en épocas anteriores. Denunció que el Consejo Nacional del PJ se encuentra prácticamente inactivo y sin liderazgo, debido a la falta de reuniones y de propuestas concretas. Relató también que dirigentes de San Luis que asistieron al encuentro no tuvieron oportunidad de expresarse, dando cuenta de una crisis orgánica.

En su análisis, recordó que numerosos temas centrales desde la vuelta de la democracia siguen sin resolverse, como la situación de los desaparecidos, la deuda externa y la soberanía de Malvinas. Subrayó que esas problemáticas no fueron atendidas ni por gobiernos peronistas ni por gobiernos opositores, lo que a su juicio profundiza la pérdida de confianza de la población en la clase política.

Respecto a figuras políticas específicas, pronunció críticas hacia Cristina Kirchner, cuestionando su actitud pública tras derrotas electorales y la dinámica que mantiene con Javier Milei, a quien también criticó de manera implícita. Caracterizó la relación entre ambos como un enfrentamiento de conveniencia política, comparándolos con el dicho «Guatemala y Guatepeor» para ilustrar que ninguno representa una solución real.

No obstante, valoró el equilibrio presupuestario logrado por el Gobierno nacional, aunque lamentó el alto costo social y económico, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, además del impacto negativo en la situación social del país. Este equilibrio considera un objetivo positivo, pero insuficiente si no se acompaña de medidas que alivien a los sectores más vulnerables.

Al referirse al futuro inmediato, Rodríguez Saá usó la expresión «ay 2027» para señalar preocupación por la situación del país dentro de algunos años, retomando su consigna anterior con tono irónico. Sobre el futuro del peronismo, remarcó que este movimiento político ha atravesado muchas crisis pero perdura porque, citando a Perón, su verdadera fortaleza está en el pueblo. Insistió en que cualquier liderazgo debe centrarse en plantear una agenda de propuestas claras para solucionar los problemas concretos de la Argentina.