El avance de un complejo habitacional que incluye 135 viviendas en la zona este de San Miguel de Tucumán refleja el compromiso provincial con políticas activas de vivienda social. La obra, financiada exclusivamente con fondos provinciales, se encuentra a más de la mitad de ejecución y cuenta con un completo esquema de servicios básicos.
Cada unidad habitacional dentro del conjunto incluye dos dormitorios, cocina equipada, calefón y lavadero integrado, asentadas en lotes de dimensiones estándar. Además, el proyecto prevé la instalación de red de gas natural, agua potable, cloacas y alumbrado público, asegurando condiciones de vida dignas para las futuras familias residentes.
La infraestructura del barrio también se extiende más allá de las viviendas, favoreciendo a los barrios vecinos mediante la incorporación de un nuevo nexo cloacal y la mejora de la red eléctrica existente. Estas acciones apuntan a optimizar la calidad urbana y el bienestar comunitario integral.
El presupuesto destinado supera los seis mil seiscientos millones de pesos, una inversión que refleja la prioridad del Gobierno provincial por reactivar proyectos habitacionales que en gestiones anteriores permanecieron paralizados y con daños. En la supervisión de las obras, autoridades destacaron no solo el ritmo de avance, sino también el impacto social y económico generado en el área.
Además del beneficio directo para las familias que serán propietarias de estas viviendas, la obra pública dinamiza la economía local al generar empleo y aumentar la demanda de materiales e insumos de construcción. Según los responsables, este nuevo desarrollo residencial ocupa un vacío urbano significativo y mejora los servicios para toda la comunidad cercana.
Con esta iniciativa, Tucumán reafirma su estrategia de ampliar el acceso a la vivienda propia y propiciar el desarrollo urbano ordenado, consolidando soluciones habitacionales que apuntan a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.