Brasil reiteró su rechazo a la posible imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos sobre productos brasileños, considerando la medida como injusta y sin fundamento técnico. Esta postura fue reafirmada durante una nueva reunión de alto nivel con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, que tuvo lugar justo antes de que venciera el plazo para que Washington definiera su decisión definitiva.

El encuentro, que contó con la participación de funcionarios del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (Mdic), del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Asesoría Especial de la Presidencia brasileña, evidenció la voluntad de Brasil de mantener abierto el canal de diálogo. La administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca una solución negociada para evitar la instauración de aranceles estadounidenses que afectarían a diversos sectores productivos nacionales.

Los aranceles en cuestión provienen de una investigación del representante comercial estadounidense bajo la Sección 301 de la Ley Comercial de Estados Unidos. Según dicha investigación, Brasil incurre en prácticas que podrían perjudicar los intereses comerciales estadounidenses, con señalamientos en áreas como el comercio digital, sistemas de pago electrónico, propiedad intelectual, acceso al mercado de etanol y la protección ambiental, especialmente en la lucha contra la deforestación ilegal.

El gobierno brasileño sostiene que estas acusaciones no justifican las barreras arancelarias que en la etapa preliminar incluyen un recargo específico del 25% para productos brasileños y un arancel adicional del 12,5% vinculado a temas de trabajo forzoso, que también afecta a otras economías.

Desde mediados de mayo, cuando se decidió crear un grupo de trabajo para fortalecer el diálogo comercial entre ambos países, ya se habían realizado cuatro encuentros entre autoridades de Brasil y Estados Unidos. Pese a cierto avance en los primeros meses, Brasil reconoce que la posición estadounidense se ha endurecido en las últimas semanas.

Este miércoles venció el plazo para que la administración estadounidense publique la lista definitiva de productos que podrían sufrir las nuevas tasas arancelarias. Entre los afectados se encuentran bienes de sectores estratégicos como aeronáutica y productos agrícolas, lo que aumenta la preocupación sobre el impacto en el comercio bilateral.