La región de La Matanza ajustó el proceso para la obtención de licencias de conducir profesionales, buscando una mayor alineación con las leyes nacionales que regulan el transporte. Ahora, quienes manejan dentro de la provincia de Buenos Aires deberán seguir un protocolo distinto al de quienes operan a nivel interjurisdiccional, entre provincias.

Para conductores que se desempeñan exclusivamente en territorio bonaerense, el trámite mantiene la modalidad tradicional, con exámenes psicofísicos, teóricos y prácticos realizados en los Centros de Emisión de Licencias municipales. En cambio, para quienes transportan carga o pasajeros entre dos o más provincias, se requiere completar previamente los cursos y test psicofísicos en centros externos autorizados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), antes de concluir el trámite en la municipalidad.

Las categorías de licencias también tendrán un tratamiento diferencial. Las clases C1, D1, D2, D3, D4 y E2 pueden gestionarse bajo cualquiera de las dos modalidades, en función del tipo de circulación que realice el conductor. Por otro lado, las categorías C2, C3 y E1 quedarán reservadas exclusivamente para el ámbito interjurisdiccional.

En cuanto a la organización del proceso, es obligatorio solicitar turno previo para los exámenes y cursos. Los centros autorizados para la capacitación y evaluación teórico-práctica incluyen ISITRANS en Rafael Castillo y la Cámara del Transporte (CATAMP) en el Mercado Central. Para las evaluaciones psicofísicas, se habilitó la Policlínica Privada PROFINT en San Justo, que atiende de lunes a viernes y también los sábados por la mañana.

Estos cambios apuntan a garantizar un mayor control y orden en el transporte profesional, asegurando que cada conductor cumpla con los requisitos específicos de acuerdo con el ámbito geográfico donde se desempeña, y promoviendo así la seguridad vial.