La controversia se desató cuando un diputado libertario sugirió que los empleados públicos que pierdan su trabajo deberían buscar empleo en el sur del país, donde, según él, hay mejores oportunidades y salarios. Esta afirmación generó una respuesta inmediata y crítica de un diputado peronista, quien rechazó la idea de que abandonar la provincia sea una solución válida para la falta de empleo.
El diputado opositor subrayó que proponer la migración como alternativa equivale a renunciar y negó que esta postura represente una política que beneficie a los ciudadanos de La Rioja. En cambio, defendió la necesidad de crear condiciones laborales en la provincia para evitar que las personas tengan que dejar su tierra, su familia y su historia en busca de mejores oportunidades.
La disputa también se extendió al ámbito de la salud pública. El legislador peronista criticó duramente las expresiones del representante libertario, quien afirmó que los riojanos viajan a Córdoba por motivos superficiales. El peronista consideró esta afirmación una falta de respeto hacia quienes enfrentan serios problemas médicos y deben afrontar grandes sacrificios para acceder a atención sanitaria.
Además, cuestionó la propuesta de desmantelar APOS, el sistema provincial de salud, señalando que esa actitud resulta irresponsable y puede perjudicar a cientos de trabajadores y familias que dependen de ese servicio. Remarcó que los problemas deben solucionarse mediante gestión eficiente y decisiones responsables, no a través de la destrucción de recursos públicos.
Finalmente, el diputado peronista hizo un llamado para que los dirigentes políticos se comprometan realmente con los intereses de los riojanos, conociendo sus necesidades y trabajando en soluciones concretas. Rechazó las recetas de ajuste y la mirada distante que no asume la responsabilidad de gobernar desde la realidad local.