El Gobierno envió al Congreso un paquete de leyes que busca dinamizar sectores productivos y actualizar regulaciones sociales y de transparencia. Entre las iniciativas destaca el «Súper RIGI», un régimen amplio de incentivos fiscales diseñado para atraer nuevas industrias mediante una reducción significativa del Impuesto a las Ganancias, así como la eliminación total de aranceles de importación y exportación.
Este régimen también limita el cobro de Ingresos Brutos provinciales al 0,5% y prohíbe tasas municipales encubiertas, medidas orientadas a facilitar la instalación de proyectos productivos hasta ahora inexistentes en el país. La propuesta fue coordinada estrechamente en la Residencia de Olivos entre el presidente y el jefe de Gabinete, con el objetivo de que los proyectos comiencen a debatirse rápidamente en ambas cámaras del Congreso.
En paralelo, se presentaron reformas en tres áreas complementarias. La ley para combatir la ludopatía se enfoca en restringir el acceso digital de menores y erradicar plataformas ilegales de apuestas online, distanciándose de propuestas opositoras que apuntaban a la prohibición de la publicidad. En cuanto al etiquetado frontal de alimentos, se propone derogar la normativa vigente, eliminar los octógonos negros y permitir el uso de personajes infantiles o celebridades en la promoción, buscando simplificar trámites y ofrecer un sistema más adaptable de información nutricional.
Finalmente, el paquete incluye una ley de lobby inspirada en el modelo estadounidense, destinada a transparentar la influencia que diferentes actores ejercen sobre funcionarios públicos, estableciendo mecanismos claros sobre quién realiza gestiones y ante qué autoridades. Esta iniciativa busca ordenar y legitimar el cabildeo como parte del debate político y legislativo.