El Concejo Deliberante de General Pueyrredon aprobó una iniciativa que delega al intendente Agustín Neme la potestad de fijar y actualizar la tarifa del boleto de colectivo hasta diciembre de 2026. La medida busca agilizar los aumentos tarifarios y evitar que el organismo legislativo tenga que intervenir en cada instancia de ajuste, un cambio que ha generado tensiones dentro del cuerpo.
La propuesta fue presentada por el bloque PRO y recibió el apoyo de la Unión Cívica Radical y La Libertad Avanza. Sin embargo, las bancadas opositoras expresaron rechazo, cuestionando tanto la legalidad de la delegación como la respuesta oficial frente a la reciente paralización del servicio. Durante el fin de semana previo, una huelga dejó sin transporte público a la ciudad en medio de un temporal, lo que profundizó la discusión sobre el manejo del sistema.
El presidente del bloque PRO, Julián Bussetti, calificó la huelga como una medida extorsiva que perjudicó a miles de usuarios y defendió las sanciones anunciadas contra los responsables. A su vez, la concejala Vilma Baragiola, de la UCR, destacó la difícil situación financiera del transporte local, luego de la eliminación del Fondo Compensador del Interior por el Gobierno nacional, un subsidio que ayudaba a mantener el costo del boleto y que ahora obliga a trasladar el costo completo al usuario.
Desde la oposición, el debate se centró en la legalidad del traspaso de la facultad tarifaria al Ejecutivo, con representantes del Frente Renovador y Unión por la Patria cuestionando que, por normativa vigente, el Concejo debe fijar el precio y criticando la falta de comunicación pública durante la huelga. Acción Marplatense advirtió sobre la presión empresarial como motor del aumento y reclamó una distribución más justa de los subsidios nacionales, recordando que en Buenos Aires el precio del boleto es menos de la mitad comparado con la localidad.
En este contexto, la Cámara Marplatense de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros solicitó incrementar la tarifa a un valor cercano a los 2.570 pesos, mientras que un estudio técnico municipal determinó un precio orientativo de 1.922 pesos, equivalente a un aumento del 24%, cifra que serviría como base para los ajustes que realice el intendente.
La iniciativa, con el dictamen de mayoría ya aprobado, fue puesta en consideración para su sanción definitiva en la próxima sesión ordinaria del Concejo. Actualmente, la tarifa plana vigente se sitúa en 1.550 pesos. La decisión busca dar mayor dinamismo a las actualizaciones, pero también abre el debate sobre la incidencia de las presiones políticas y económicas en el sistema tarifario del transporte público local.
