El papel que jugaron los cartoneros en la formación de Jorge Bergoglio como líder espiritual fue clave para comprender el legado que hoy identifica al Papa Francisco. El contacto y compromiso con estos trabajadores informales formaron parte fundamental de su evolución, según expresaron referentes sociales durante un encuentro en el Teatro Trinidad Guevara.

El diputado nacional Juan Grabois, activo en movimientos sociales, recordó un momento histórico ocurrido en 2005, cuando los cartoneros enfrentaban obstáculos para obtener una escuela de apoyo para sus hijos y eran víctimas de prácticas abusivas por parte de la policía. Fue en medio de esa lucha cuando el entonces arzobispo de Buenos Aires apareció para acompañar la protesta y solidarizarse, marcando un punto de inflexión en su relación con los sectores más postergados.

Grabois destacó que Bergoglio no solo defendió a estos grupos sino que se dejó transformar por ellos, entrando en las periferias no solo para ofrecer ayuda, sino para recibir experiencias que moldearon su identidad pastoral. La misa celebrada en apoyo a los cartoneros, en la que cuestionó la «tracción a sangre» infantil para ganarse la vida, simbolizó su compromiso con la dignidad y la justicia social.

Desde ese año, Bergoglio participó anualmente en actividades promovidas por movimientos sociales, como la misa por una «sociedad sin esclavos ni excluidos», espacio donde consolidó su alianza con los sectores populares hasta su elección como Papa.

El evento, que reunió a referentes como Grabois y Christian Asinelli, vicepresidente del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), contó con la moderación del intendente Leonardo Boto. En un clima efervescente y con la presencia de trabajadores de la construcción, cartoneros, y vecinos, el encuentro subrayó cómo este vínculo directo con las bases sociales forjó una perspectiva única en Francisco, diferente a la tradicional jerarquía eclesiástica.

La experiencia con los cartoneros representa, en suma, un elemento ineludible para comprender la inspiración y el estilo que definieron al Papa actual, marcado por su cercanía y empatía con los marginados y excluidos.