La Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a mantener activa la vigilancia sanitaria luego de la evacuación del crucero MV Hondius, afectado por casos confirmados de hantavirus. El brote a bordo dejó tres fallecidos y once contagios, aunque no se evidenció aún un crecimiento exponencial de la enfermedad.

En una rueda de prensa junto al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en Madrid, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que, pese a que la situación no parece haber desencadenado un brote mayor, la larga incubación del virus obliga a no bajar la guardia. Por ello, recomendó un seguimiento estricto de todas las personas evacuadas, que debe extenderse por 42 días desde la última exposición al virus, ya sea en cuarentena domiciliaria o en centros especializados. Este período se prolonga hasta junio, según explicó.

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La controversia surgió en Tenerife, donde se llevó a cabo la repatriación de más de 120 pasajeros y tripulantes de distintas nacionalidades. Algunos habitantes manifestaron preocupación por el riesgo de transmisión durante el desembarco. Ghebreyesus aseguró que el peligro de contagio es bajo tanto para la población local como a nivel internacional, aunque reconoció las inquietudes ciudadanas.

El crucero se dirigió posteriormente a su puerto base en Rotterdam, en los Países Bajos, país que, junto con España, Francia y Alemania, ha reportado casos relacionados con este episodio. En respuesta, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció medidas para fortalecer la coordinación de los protocolos sanitarios en la Unión Europea, con el fin de armonizar las acciones preventivas dentro del espacio Schengen.

El presidente Sánchez valoró el operativo sanitario en Canarias como un «éxito» y resaltó la importancia de la cooperación internacional y la solidaridad para manejar crisis epidemiológicas. Al mismo tiempo, Tedros Adhanom Ghebreyesus recordó que el hantavirus, para el cual no existe vacuna, cuenta con directrices internacionales para su control, aunque cada país decide cómo aplicarlas según su soberanía.