El Gobierno de la provincia de Buenos Aires confirmó un incremento del 15% en la inversión destinada al Servicio Alimentario Escolar (SAE), que se implementará a partir de agosto. Esta actualización reforzará la asistencia alimentaria que reciben más de 2,5 millones de estudiantes en los establecimientos educativos públicos, garantizando desayunos, almuerzos y meriendas diarias.

Con esta medida, la inversión mensual en el SAE pasará de 54.000 millones a 70.400 millones de pesos, lo que implica un aumento mensual de 16.400 millones. Para todo 2026, el presupuesto destinado a esta política educativa alcanzará un total de 588.850 millones de pesos, acumulando un alza cercana al 50% en el año. El aumento responde al compromiso de fortalecer una política fundamental para el desarrollo social y la contención en el actual contexto económico.

Además del SAE, el Gobierno provincial anunció un aumento similar, del 15%, para las Unidades de Desarrollo Infantil (UDI) y los Centros Juveniles, con vigencia desde septiembre. Estas iniciativas, destinadas a cuidados y actividades educativas para niños, niñas y jóvenes, experimentarán un ajuste presupuestario que acumula un incremento del 43,75% en 2026 luego de la suba previa de abril.

Actualmente, la provincia cuenta con 1.587 Unidades de Desarrollo Infantil que brindan cuidado, apoyo alimentario y acompañamiento a niños de entre 45 días y 14 años, con cerca de 142.000 beneficiarios. La inversión mensual en las UDI subirá de 4.561 millones a 5.245 millones de pesos, y el presupuesto anual llegará a 56.412 millones.

Los Centros Juveniles, que ofrecen actividades educativas, culturales, deportivas y formación para jóvenes de entre 14 y 29 años, suman 449 espacios con más de 19.000 participantes y casi 20.000 becas otorgadas. La inversión mensual para estos centros alcanzará los 1.000 millones de pesos, elevando el presupuesto anual a 10.857 millones.

Desde la gestión provincial destacaron que, desde el inicio del mandato, se realizaron importantes obras en más de 400 comedores escolares y se distribuyó equipamiento en alrededor de 7.500 establecimientos en los 135 municipios bonaerenses. A la vez, rechazaron la reducción de fondos nacionales, que consideran un desafío para sostener estos servicios.