La Unión Industrial Argentina (UIA) reclamó un "pacto fiscal federal industrial" que permita disminuir la carga impositiva en todos los niveles del Estado y recuperar la competitividad del sector productivo argentino. Esta propuesta busca un acuerdo coordinado entre la Nación, las provincias y los municipios para bajar impuestos nacionales, provinciales y municipales en forma conjunta.
Martín Rappallini, presidente de la UIA, basó su planteo en un informe que ubica a Argentina entre los países con mayor presión tributaria del mundo. Esta situación influye directamente en el aumento de los costos internos conocidos como “costo argentino”, lo que reduce la capacidad de las empresas nacionales para competir en el mercado global. El dirigente advirtió que la política económica de las últimas décadas privilegió la suba de impuestos por sobre el fomento del crecimiento económico, lo que implicó mayor informalidad y caída de la actividad formal.
Entre los gravámenes prioritarios para revisar, se encuentran el impuesto al cheque, al patrimonio, Ingresos Brutos, derechos de exportación y el impuesto de sellos. Si bien reconoció las dificultades fiscales provinciales, Rappallini expresó que debería iniciarse la reducción tributaria en sectores con mayor carga impositiva. En este marco, resaltó el esfuerzo de la industria para contener la inflación mientras servicios y precios generales exhiben aumentos superiores al ciento por ciento.
Además, apoyó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pero solicitó extender beneficios fiscales a actividades industriales tradicionales como acero, automotriz y manufactura exportadora, que también enfrentan competencia internacional. Expresó preocupación por prácticas desleales de comercio, especialmente de productos provenientes de China y plataformas digitales, aspectos que agravan la vulnerabilidad del sector.