En una visita que involucró la recorrida por distintas producciones y cámaras vinculadas a la citricultura en Concordia, dirigentes peronistas expresaron su preocupación por la delicada situación que atraviesa este sector. Durante el encuentro con la prensa, destacaron la profunda crisis que afecta a los productores locales, vinculada a la pérdida de competitividad frente a la política económica del gobierno nacional.
El diputado nacional Guillermo Michel detalló que los productores sufren un fuerte desfasaje entre el precio que reciben por kilo de fruta y el que finalmente paga el consumidor, que puede ser hasta diez veces mayor. Además, señaló que el alza en costos de insumos, energía y logística, sumado a un dólar planchado, limita la capacidad de exportación. En ese marco, el valor internacional del jugo concentrado cayó drásticamente, dejando a varias empresas en situación de pérdidas.
Michel vinculó este escenario con un modelo económico que, a su juicio, perjudica a las actividades que generan empleo, como la industria y las economías regionales, lo que se traduce en menor consumo por la pérdida del poder adquisitivo de la población. También advirtió que esta realidad impacta directamente en el bienestar social, dado que muchas familias deben destinar la mayor parte de sus ingresos a servicios básicos y transporte.
El exintendente Enrique Cresto explicó que la elección de la citricultura como punto de partida para la agenda se fundamenta en su relevancia para la economía local. Durante la recorrida, dialogaron con productores, entidades exportadoras y la Federación del Citrus, donde recogieron el diagnóstico crítico de quienes viven el día a día del sector agrícola.
Los dirigentes reclamaron una revisión profunda del esquema económico nacional para mejorar la competitividad y la viabilidad de la producción regional, sosteniendo que sin una política clara que apoye estas actividades será difícil revertir la actual crisis. La citricultura no solo es un motor económico en Concordia, sino que también sostiene una importante cantidad de empleo directo e indirecto, lo que hace que su situación repercuta más allá del sector.
La visita se inscribe en un contexto previo a elecciones, donde las figuras políticas ponen en foco las necesidades de las economías regionales y buscan posicionarse ante un escenario social que se complica por la inflación y la baja capacidad de consumo, problemas que calificaron como propios del "modelo social" impulsado desde el gobierno nacional.