La expectativa por los partidos de la Selección Argentina en el Mundial no solo activa el ánimo de los aficionados, sino que también impacta directamente en su sistema cardiovascular. Investigaciones recientes mostraron que la frecuencia cardíaca de los hinchas comienza a aumentar horas antes del partido, causada por la ansiedad y la anticipación. Durante el encuentro, el cuerpo libera hormonas como adrenalina y cortisol, generando un estado real de alerta que puede resultar riesgoso para quienes sufren problemas cardiacos.

Los médicos de la Sociedad Argentina de Cardiología alertaron que el fútbol, en sí mismo, no provoca enfermedades cardíacas, pero el estrés intenso durante el juego puede desencadenar episodios graves en personas con condiciones preexistentes como hipertensión o enfermedades coronarias silentes. Por eso, enfatizan la importancia de no modificar los tratamientos médicos habituales durante el Mundial, incluso si los horarios de los partidos alteran las rutinas diarias. Es fundamental mantener la toma puntual de medicación y los controles médicos regulares.

Asimismo, especialistas recomiendan cuidar la alimentación y el consumo de alcohol durante los festejos. La combinación de comidas saladas, pesadas y abundante alcohol puede favorecer arritmias o picos de presión arterial. En lugar de eliminar el consumo festivo, sugieren reemplazar parte del alcohol con agua para mantener una adecuada hidratación, especialmente para quienes están en sedes con temperaturas altas. Moderar la sal y evitar excesos ayuda a mitigar el impacto del estrés sobre el corazón.

El momento de mayor riesgo clínico suele ser durante las tandas de penales, cuando el cortisol y la adrenalina se disparan y la respiración puede interrumpirse abruptamente. En estos casos, está documentado un aumento en la cantidad de infartos. Los especialistas aconsejan que ante sensaciones extremas de angustia, dolor en el pecho, dificultad para respirar o mareos, es urgente alejarse de la pantalla, descansar y, si es necesario, consultar un servicio de emergencias para evitar complicaciones mayores.