La joven Sol Varacalli, de 28 años, falleció después de meses de tratar un melanoma ocular que se había extendido a su hígado. Su caso conmovió a miles cuando la cantante María Becerra decidió financiar un tratamiento complejo, una radioembolización cuyo costo rondaba los 55 millones de pesos, inaccesible para la familia de Sol. Este apoyo permitió que la joven accediera a un procedimiento vital en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

La historia de Sol trascendió rápidamente en redes sociales. Su lucha por reunir los fondos para la intervención logró viralizarse, sensibilizando a la comunidad. María Becerra no solo asumió los gastos del tratamiento, sino que acompañó personalmente a Sol en distintas etapas del proceso médico, visitándola en su hogar y estando a su lado en los momentos decisivos, como antes de la operación y durante su internación.

El tratamiento implicaba el uso de un medicamento importado y personalizado para el caso, reflejo de la complejidad del melanoma ocular avanzado. La familia de Sol agradeció el respaldo recibido a través de un mensaje en Instagram, donde expresaron dolor por la pérdida pero también destacaron la fortaleza con la que enfrentó la enfermedad, «peleando hasta el final». La solidaridad y el acompañamiento público que acompañaron la historia evidenciaron la importancia del apoyo social y mediático para sostener tratamientos tan costosos y difíciles en el sistema de salud.