Con la llegada del invierno, aumenta la circulación de virus respiratorios que provocan enfermedades como gripe y bronquiolitis, especialmente en bebés y niños pequeños. En este contexto, la lactancia materna se consolida como una herramienta esencial para protegerlos, pues proporciona nutrientes clave y anticuerpos que fortalecen su sistema inmunológico y disminuyen el riesgo de complicaciones y hospitalizaciones.

El Ministerio de Salud de Río Negro recomienda mantener la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y prolongarla hasta los dos años, aprovechando sus beneficios inmunológicos. Incluso cuando el bebé presenta un resfriado leve, se aconseja continuar ofreciendo el pecho con frecuencia, ya que la leche materna facilita la hidratación y aporta defensas para acelerar la recuperación.

Asimismo, las madres con resfríos o gripes leves pueden seguir amamantando, siempre que adopten medidas de higiene estrictas, como el lavado frecuente de manos y cubrirse al toser o estornudar, para reducir la transmisión viral. Además de la lactancia, se sugieren cuidados complementarios para el invierno, como mantener ventilados los ambientes, evitar la exposición del bebé al humo de tabaco y limitar el contacto con personas con síntomas respiratorios.

Para fomentar la lactancia durante esta época, se recomienda ofrecer el pecho a libre demanda y cuidar que el bebé esté abrigado sin exceso de ropa que dificulte la alimentación. También es fundamental que la madre mantenga una buena hidratación y una dieta saludable. En caso de cualquier duda o dificultad, es clave consultar con el personal de salud de centros o hospitales locales para recibir orientación adecuada.