La preeclampsia durante el embarazo no solo representa un riesgo inmediato para la salud materna, sino que también impacta en la salud a largo plazo, aumentando significativamente la posibilidad de hipertensión y enfermedad renal crónica (ERC). Así lo confirmó un estudio basado en datos de más de 286.000 mujeres embarazadas, que siguió sus estados de salud hasta varios años posteriores a sus gestaciones.
Los investigadores daneses identificaron que una pequeña proporción de mujeres (3,3 %) desarrolló preeclampsia, condición caracterizada por hipertensión y daño renal durante el embarazo. Además, determinaron que la severidad de la proteinuria, o excreción de proteínas en la orina durante ese episodio, estuvo directamente vinculada con un mayor riesgo futuro de hipertensión y ERC.
El seguimiento a diez años mostró que las mujeres con preeclampsia tenían riesgos superiores para hipertensión, enfermedad renal crónica y eventos cardiovasculares, en comparación con aquellas sin esta complicación. En concreto, el riesgo acumulado de hipertensión a la década fue cercano al 12 % para quienes presentaron preeclampsia leve y superó el 16 % en casos con proteinuria moderada a grave. Por otro lado, el desarrollo de ERC ocurrió en un porcentaje menor, pero el incremento fue notable en función de la severidad de la proteinuria.
Este estudio resalta la importancia de un seguimiento médico cuidadoso y prolongado en mujeres que hayan experimentado preeclampsia, especialmente aquellas con alta excreción de proteínas en la orina, para prevenir o tratar oportunamente complicaciones cardiovasculares y renales.
La preeclampsia es una complicación gestacional que afecta la presión arterial y puede dañar órganos como los riñones. Los resultados del estudio refuerzan la necesidad de estrategias clínicas que consideren el historial obstétrico como un factor de riesgo cardiovascular y renal en la mujer.