El crucero Ruby Princess registró un brote de norovirus que contagió a 125 personas, entre pasajeros y tripulación, durante su itinerario de ida y vuelta que cubría puertos en Canadá y Alaska. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos informó que los afectados incluyen 102 pasajeros y 23 miembros de la tripulación.

La embarcación partió desde San Francisco con un total de 3,032 pasajeros y 1,144 tripulantes a bordo. Sin embargo, el CDC aclaró que no todas las personas infectadas mostraron síntomas simultáneamente ni necesariamente estaban enfermas al momento de atracar o zarpar en los distintos puertos. El brote fue notificado oficialmente el último sábado.

Princess Cruises, empresa responsable del Ruby Princess, comunicó que la tripulación actuó con rapidez y aplicó protocolos de saneamiento reforzados en toda la nave para controlar la propagación del virus.

El norovirus es una de las principales causas de gastroenteritis aguda, caracterizada por vómitos y diarrea severa. Su alto nivel de contagio se debe a su transmisión a través de alimentos o agua contaminados durante la preparación, contacto cercano con personas infectadas y superficies contaminadas. El virus se propaga con facilidad, pero por lo general los síntomas desaparecen en pocos días.

Durante este año, se han reportado varios brotes similares en cruceros, con el norovirus como agente predominante. Los expertos destacan que la vía más común de transmisión es el contacto directo entre personas, como compartir utensilios o alimentos contaminados, así como la contaminación ambiental dentro de espacios cerrados.

Para prevenir contagios, las autoridades de salud subrayan la importancia de lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, sobre todo después de usar el baño y antes de ingerir alimentos o bebidas. En contraste, el uso exclusivo de desinfectantes de manos no resulta eficaz contra el norovirus y no debe sustituir el lavado tradicional.