Odontólogos de la región suspendieron temporalmente la atención a afiliados de PAMI, manteniendo solo servicios de urgencia, debido a la falta de pagos y a los bajos montos que reciben por sus prestaciones. Aunque el pago correspondiente a abril fue finalmente depositado, los profesionales consideraron que el sistema no es viable bajo las condiciones económicas vigentes.

Actualmente, los odontólogos cobran un monto fijo de 372 pesos por afiliado, sin considerar la cantidad o complejidad de las consultas y tratamientos que cada paciente requiere. Esta modalidad dificulta la sostenibilidad económica de la práctica, sobre todo porque las tarifas para procedimientos complejos, como las prótesis dentales, están muy por debajo de los costos reales.

En detalle, el reconocimiento oficial para una prótesis ronda los 137 mil pesos, mientras que el valor mínimo ético estipulado por el Colegio Profesional oscila entre 600 mil y 700 mil pesos. Además, los insumos sanitarios y gastos operativos aumentan constantemente. Por ejemplo, un solo tubo de anestesia cuesta cerca de 2000 pesos, y en algunos tratamientos suele utilizarse más de uno, sin contar con otros consumibles, mantenimiento de consultorio y servicios básicos.

Frente a esta situación, los odontólogos insistieron en la urgencia de un esquema de financiamiento para PAMI que sea estable, transparente y económicamente razonable, con el fin de asegurar la atención de los afiliados sin poner en riesgo la continuidad del servicio. Para las próximas horas, está prevista una reunión entre prestadores de la zona para definir los pasos a seguir en la relación laboral con la obra social de jubilados y pensionados.