Javier Milei presentó su iniciativa para implementar un mecanismo de “shutdown” en el Estado argentino, que permitiría suspender ciertas funciones públicas cuando no se apruebe el presupuesto anual. El mandatario justificó la propuesta vinculándola con la responsabilidad fiscal, y aseguró que solo así podrá evitarse el desequilibrio económico que, según él, deterioró al país en las últimas décadas.
El sistema se inspira en la normativa estadounidense, donde el cierre temporal de agencias estatales ocurre si no hay asignación presupuestaria vigente. Milei enfatizó que quien se oponga a esta medida estaría avalando la continuidad de presupuestos descontrolados que “condujeron a Argentina a un camino de decadencia similar al de países como Cuba y Venezuela”. Sin embargo, esta iniciativa generó tensiones sobre su compatibilidad con la Constitución Nacional y sobre las posibles consecuencias para el funcionamiento del Estado.
Además de la polémica por el “shutdown”, Milei despertó controversia con otras declaraciones, como cuando afirmó que “Argentina no tiene nada” y que sin importaciones la dieta se reduciría a dulce de leche, con problemáticas asociadas al sobrepeso. Estas expresiones recibieron críticas de sectores políticos y económicos que cuestionaron la visión del presidente sobre la capacidad productiva y la realidad del país.
En paralelo, Milei confirmó una gira internacional que lo llevará a cuatro países sudamericanos. Según anunció, comenzará en Perú para asistir a la asunción de Keiko Fujimori, seguirá en Colombia con la asunción de Abelardo de la Espriella, luego viajará a Ecuador para reunirse con el presidente Daniel Noboa y finalmente visitará Brasil, donde se encontrará con Flavio Bolsonaro, candidato opositor en las elecciones presidenciales. También manifestó su intención de visitar a Jair Bolsonaro, exmandatario que está bajo prisión domiciliaria en Brasil.
Esta agenda internacional vuelve a poner en primer plano el posicionamiento regional del gobierno de Milei, a la vez que reaviva el debate interno sobre la orientación política y económica de su mandato, especialmente en cuanto a la disciplina fiscal y la relación entre el Ejecutivo y el Congreso.